Rafael Márquez, histórico referente del fútbol nacional y actual auxiliar técnico de la Selección Mexicana, lanzó un llamado contundente para transformar de raíz la estructura formativa del balompié en el país. Durante su participación en el segundo Congreso del Futbol Formativo, el ex defensor señaló que uno de los principales obstáculos para el desarrollo deportivo es la corrupción que persiste desde las categorías infantiles y juveniles.
El exjugador, con amplia trayectoria internacional, expuso que existen prácticas indebidas que condicionan la participación de jóvenes futbolistas a cambio de beneficios económicos. Subrayó que este problema no solo afecta el crecimiento deportivo, sino también el tejido social, al distorsionar los valores que deberían prevalecer en el deporte más popular de México.
Márquez explicó que su decisión de regresar al país, tras dirigir al Barcelona B, responde a un compromiso personal con el fútbol mexicano. Más allá de su futuro como posible entrenador del combinado nacional después del Mundial 2026, aseguró que su prioridad es contribuir a erradicar hábitos dañinos y promover una cultura de formación basada en el mérito y la ética profesional.
Rafael Márquez habla sobre erradicar la CORRUPCIÓN en menores en el futbol y pide erradicar los malos hábitos. "Por eso decidí venirme (A México) dos años como auxiliar. Quiero preocuparme de lo que hay abajo. Quiero dejar un legado como hice el trabajo e el Barça, poder decir… pic.twitter.com/5bvwIgmyZa
— René Tovar (@Rene_Tovar) February 26, 2026
En su mensaje dirigido a entrenadores de fuerzas básicas, enfatizó la responsabilidad que recae en quienes trabajan con niños y jóvenes. Destacó que la labor formativa no se limita a lo técnico, sino que también implica transmitir valores y crear un entorno sano que permita el desarrollo integral de los futbolistas.
El ex defensa fue claro al afirmar que el país cuenta con talento suficiente, pero advirtió que identificarlo no basta. Consideró indispensable establecer procesos sólidos de trabajo para potenciar las capacidades de los jugadores y elevar el nivel competitivo de la Selección Mexicana en el mediano y largo plazo.
Asimismo, sostuvo que aspira a dejar una huella en el fútbol nacional, no solo desde los resultados en el primer equipo, sino mediante una transformación estructural que fortalezca las bases del sistema. Señaló que el objetivo es competir primero con selecciones del mismo nivel y posteriormente aspirar a posicionarse entre las diez mejores del mundo.
Finalmente, reiteró que el cambio debe comenzar desde la formación y que existe materia prima para impulsar una nueva etapa en el futbol mexicano, siempre y cuando se trabaje con transparencia, disciplina y visión a futuro.



