El estadio Gillette Stadium, casa de los New England Patriots, enfrenta un escenario incierto rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026. El inmueble, ubicado en Foxborough, Massachusetts, podría quedarse sin los siete encuentros que tiene asignados como parte del calendario del torneo internacional debido a un desacuerdo financiero relacionado con los costos de seguridad.
Reportes periodísticos indican que las autoridades de Foxborough exigen alrededor de 7.8 millones de dólares para cubrir los gastos policiales que implicará la organización de los partidos. Aunque la sede oficial del Mundial es la ciudad de Boston, hasta el momento ni el comité anfitrión local, ni la FIFA, ni los propietarios del estadio, el Kraft Group, han confirmado quién asumirá dicha cantidad.
La falta de un acuerdo ha generado tensión en torno a la permanencia de los encuentros en el recinto. En octubre de 2025, el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que consideraría trasladar partidos fuera de Boston si la ciudad no garantizaba condiciones adecuadas de preparación y seguridad. Sus declaraciones incrementaron la presión sobre las autoridades locales para resolver el tema antes de que se acerque la fecha límite establecida.
Por su parte, la gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, expresó confianza en que el conflicto se resolverá a tiempo y que se cumplirá con los requisitos necesarios para mantener la sede. Sin embargo, el panorama permanece abierto mientras continúan las negociaciones entre las partes involucradas.
De acuerdo con información del medio Sportico, Boston conservaría la licencia indispensable que exige la FIFA para organizar los partidos en el estadio, aunque el plazo para validar el permiso vencería el próximo 17 de marzo. Este detalle convierte las próximas semanas en decisivas para asegurar la continuidad del inmueble dentro del calendario mundialista.
El Gillette Stadium tiene programados cinco encuentros de la fase de grupos, incluidos choques atractivos como Inglaterra frente a Ghana y Noruega contra Francia, además de un partido de dieciseisavos de final y otro correspondiente a los cuartos de final. La posible reubicación de estos duelos representaría un ajuste significativo en la logística del torneo, considerado uno de los eventos deportivos más importantes a nivel global.


