Cientos de aficionados del Manchester United se manifestaron este domingo en los alrededores de Old Trafford para expresar su descontento con los actuales propietarios del club, la familia Glazer, así como con el empresario británico Jim Ratcliffe, quien asumió el control de las operaciones deportivas en 2024. La protesta se realizó antes del partido de la Premier League frente al Fulham y reunió a seguidores que portaban pancartas, bengalas y hasta máscaras de payaso como símbolo de burla hacia la directiva.
La movilización fue organizada por el grupo conocido como 1958, colectivo que desde hace años se ha mostrado abiertamente crítico con la gestión del club. Los manifestantes marcharon por la avenida Sir Matt Busby Way hasta llegar a la explanada del estadio, mientras coreaban consignas contra los dueños del equipo y exigían cambios en la administración.
De acuerdo con la Policía del Gran Manchester, entre 500 y 600 personas participaron en la manifestación, la cual se desarrolló sin incidentes ni arrestos. El ambiente estuvo marcado por el humo de las bengalas y el ruido de los cánticos que reflejaban el malestar de la afición con la dirección del club.
The message outside Old Trafford is clear: ‘#GlazersOut’ 🔰#ManUtd fans making their voices heard ahead of the #MUNFUL kick off. 📢#MUFC pic.twitter.com/3mpoJtmxOP
— The Manc (@TheMancUK) February 1, 2026
El grupo 1958 ha señalado en múltiples ocasiones que el Manchester United sufre una “propiedad disfuncional e inepta”, acusando a los Glazer de priorizar intereses económicos sobre el éxito deportivo. La última vez que el club conquistó la Premier League fue en 2013, y desde entonces no ha logrado recuperar el protagonismo que lo convirtió en uno de los equipos más importantes del mundo.
La familia Glazer adquirió el control del United en 2005, decisión que desde entonces ha generado rechazo entre gran parte de los seguidores, quienes consideran que la deuda del club y la falta de inversiones adecuadas han afectado su rendimiento.
Con la llegada de Jim Ratcliffe como socio minoritario, muchos aficionados tenían la esperanza de que se iniciara una nueva etapa de estabilidad y crecimiento. Sin embargo, su gestión hasta ahora ha estado marcada por decisiones polémicas, incluyendo contrataciones y despidos de alto perfil, incrementos en el precio de las entradas y recortes significativos de costos.
Para numerosos seguidores, estas medidas no han resuelto los problemas estructurales del club y han aumentado la frustración, lo que ha provocado un resurgimiento de las protestas.
La manifestación del domingo dejó claro que el malestar entre la afición continúa y que la presión sobre los propietarios seguirá creciendo mientras el equipo no muestre una mejora tanto en lo deportivo como en su gestión institucional.
MANCHESTER UNITED FANS AT THE PROTESTS.
— ☈ッ (@TheFergusonWay) February 1, 2026
[@sistoney67] #MUFC
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