Presuntos estudiantes de la Normal Rural de Tenería de Tenancingo Estado de México, realizaron diversos destrozos en las instalaciones de Servicios Educativos Integrados al Estado de México (SEIEM), ubicadas en la delegación de Santa Cruz Atzcapotzaltongo, en Toluca. Los hechos ocurrieron la mañana de este lunes, cuando los normalistas, programados para llegar a las 8:00 horas, arribaron a las 7:00 y forzaron la entrada.
Fuentes internas informaron que los manifestantes causaron daños significativos en las oficinas, rompiendo vidrios, mobiliario y equipo de cómputo. Afortunadamente, no se registraron personas lesionadas, ya que el personal no se encontró en las instalaciones al momento del incidente. Sin embargo, los destrozos fueron descritos como considerables.
La protesta de los normalistas de Tenería, de acuerdo con un comunicado difundido en sus redes sociales, se originó por el rechazo de las autoridades a establecer una mesa de diálogo y atender sus demandas. En el comunicado, los estudiantes expresaron su «rechazo total» a la falta de atención por parte de los SEIEM y explicaron que su movimiento busca el cumplimiento de acuerdos previamente establecidos.
El conflicto tiene su origen en un pliego petitorio entregado a los SEIEM en julio, en el que los normalistas solicitaron mejoras en la infraestructura de su plantel y el otorgamiento de becas para estudiantes de bajos recursos, incluidos aquellos que provienen de estados como Puebla y Morelos. De acuerdo a las fuentes, los estudiantes intentaron en al menos dos ocasiones anteriores reunirse con el director del organismo, sin éxito, lo que generó frustración y escaló a las acciones recientes.
Las dos visitas previas de los normalistas a las oficinas no derivaron en incidentes, ya que el personal fue instruido para retirarse temprano, evitando encontrarse con los manifestantes. Sin embargo, la situación cambió este lunes, cuando la protesta se tornó en actos vandálicos.
Hasta el momento, los SEIEM no han publicado una postura oficial respecto a los destrozos, dejando abierta la expectativa sobre cómo se abordarán los daños y las demandas de los estudiantes.






